| MADRID-BARÇA: ¿Quién hace Coaching al Coach? |
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De Roberto Crobu – Responsable de Öptima Coaching: www.optimacoaching.es Reflexiones de un amante de la competición deportiva por encima del tipo de deporte y de los colores de la afición. La suerte no existe. Lo repetiré más fuerte: LA SUERTE NO EXISTE. El Madrid Barça del pasado sábado pone de manifiesto como las creencias y la actitud puede condicionar irremediablemente los resultados de un proyecto y de un objetivo a cumplir, sea en el deporte como en la empresa.
La clave la tenemos de las declaraciones de Mourinho en la rueda de prensa posterior al partido: según el Coach Mourinho, la diferencia que marcó el resultado final entre los dos equipos fue marcada por la Suerte. Todo ello indica que según el Coach Madridista la suerte puede determinar el resultado de una actuación por encima de otros factores. Este elemento es indicador de una línea de pensamiento basada en el “mecanismo de atribución externa”: la atribución de responsabilidad externa es una tendencia del pensamiento humano que caracteriza a aquellas personas que ante un acontecimiento (negativo o positivo) suelen atribuir la causa de lo ocurrido a factores ajenos a su propia influencia, tales como la intervención de terceras personas más influyentes (esto pasa en el fútbol cuando se dice que el árbitro influyó en el resultado de un partido) u otros poderes fuera del control humano (tales como la Suerte, la Influencia Divina, los Astros etc.). La atribución externa se contrapone al mecanismo de la atribución interna, que caracteriza a aquellas personas que ante los acontecimientos de su vida (positivos o negativos) piensan que su propio comportamiento o influencia haya sido la causa esencial o factor principal para la obtención de las consecuencias evidentes en la experiencia realizada. El mecanismo de atribución interna está directamente relacionado el “Empowerment”, es decir la sensación de control en la propia vida, el dominio de los acontecimientos, y la facilidad de las personas para sobreponerse a las dificultades. Además, la atribución interna está vinculada al estilo de pensamiento de personas habitualmente “ganadoras”, tanto en el deporte como las empresas: Fernando Alonso, Michael Jordan, Rafa Nadal, Pau Gasol, Alberto Contador, Iker Casillas, Amancio Ortega, y Emilio Botín son exponentes de este estilo de pensamiento. Por el contrario, en los casos de personas afectadas por depresión, ansiedad, miedos paralizantes y experiencias de “fracasos” repetidos, suele coincidir un mecanismo de atribución externa. En dichos casos las intervenciones (En Coaching o en Terapia, según los casos), se centran precisamente en ayudar y facilitar el cambio de mecanismo atribucional y en el aprendizaje del estilo de pensamiento vinculado a la atribución interna. Pensar en que algo bajo nuestro control condicionó un resultado negativo es tremendamente poderoso puesto que permite a la vez entender que algo podemos hacer para cambiar las cosas: de otra manera caeríamos en la frustración de la sensación de impotencia. Hay dos líneas de pensamiento que indican lo condicionante y auto-limitante que puede resultar el pensamiento de Mourinho basado en la Suerte en el resultado de su equipo humano del Real Madrid. Por un lado creer en la buena o mala suerte y seguir el pensamiento de Mourinho, desde la perspectiva Socrática nos puede sugerir unas preguntas que paradójicamente llevan al mismo técnico a la contradicción: ¿Si de suerte estuviésemos hablando, que le lleva entonces a Vd. pensar que el resultado de su equipo dependió más de la “buena suerte” que Vd. piensa que tuvo el Barça, antes que una eventual “mala suerte” del Real Madrid? ¿Se trató de buena suerte de uno o de mala suerte de otro? ¿Le provoca los mismos sentimientos y las mismas conclusiones pensar en la buena suerte de sus rivales más que en la mala suerte de su equipo? Y es más, ¿Si pensásemos en la buena suerte de sus rivales, por qué entonces no pensar en la buena suerte de su propio equipo al marcar el primer gol transcurridos tan solo 23 segundos del inicio del partido? ¿Dónde está la suerte señor Mou? ¿No será mejor iniciar a hacer auto-critica? Por otro lado hay otra línea de pensamiento que demuestra una vez más lo dañina que le puede resultar al técnico Madridista su actitud basada en la atribución externa. Esta línea de pensamiento viene marcada por una visión pragmática de la realidad. Y la realidad demuestra que desde que Guardiola y Mourinho están al frente del banquillo de sus respectivos equipos, el ratio de resultados del Barça-Madrid es de 4 partidos ganados por Guardiola, 1 por Mourinho y 3 Empates. Dicho de otra manera, Mourinho le ganó a Guardiola una sola vez de ocho. ¿Ante esta trayectoria seguimos atribuyendo señor Mourinho la diferencia a “factores ajenos” como “Suerte” del rival o “Ayudas Arbitrales”? Ante estas dos líneas de pensamiento la pregunta que surge es ¿Quién hace Coaching al Coach Mourinho? ¿Quién le puede conducir hacia una actitud volcada en un modelo de atribución interna antes que externa? ¿Quiere él un Coach, sobre todo tras conseguir él mismo echar a Valdano (Coach espiritual blanco), antes del inicio de la temporada? Pensar en la propia implicación en hechos considerados como “Negativos” es el primer paso para encontrar algo que mejorar y producir cambios poderosos: de otra manera seguiremos pensando que al no tener relación con el resultado obtenido, no podremos hacer nada para cambiar “nuestra suerte”. Seguiremos haciendo siempre lo mismo, y obtendremos por ende siempre los mismos resultados (negativos)… Si queremos cambiar los resultados tendremos entonces que cambiar lo que hacemos: hacer las cosas de diferente manera. Pero para ello siempre en necesario estar dispuestos a aprender y tener la humildad como para buscar y encontrar la propia implicación en los hechos ocurridos. Esto se consigue dejando de lado al propio ego, la propia arrogancia, y reconociendo los errores cometidos en un plano personal. Ocurre pero que en ocasiones, ante la necesidad de preservar nuestra propia autoestima, nos resulta más cómodo pensar que la culpa es de los demás, puesto que duele al propio ego reconocer errores. Esto se llama Zona de Confort. Limita e impide el Crecimiento. Esta actitud me recuerda muchos pensamientos de empresarios y empleados ante la crisis que estamos viviendo: “las cosas van mal por la crisis”, “las cosas van mal por culpa del gobierno”, etc. etc. etc. El caso del técnico portugués es un caso más que nos demuestra que Mourinho está solo a un pensamiento de distancia de cambiar su suerte: puede conseguirlo simplemente iniciando a pensar en que la suerte no existe. Operando ese cambio de pensamiento y creyendo que la suerte no existe, Mourinho puede dar el primer paso para que cambiar paradójicamente esa misma suerte a la que atribuye los resultados negativos de su equipo ante el Barça. Paradójicamente deseemos… ¡SUERTE MOU! |

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